por Ysa.
Aprovechando el fin de semana nos acercamos hasta Bayahibe, un pueblecito pesquero muy tranquilo a dos horas en coche al este de Santo Domingo. En este pueblo se ha desarrollado un turismo alternativo a los grandes resorts de Punta Cana, Bábaro, etc. Los hoteles son bastante modestos, y también hay la posibilidad de pasar la noche en pequeñas cabañas, más modestas todavía.

Como siempre que vamos con Salva, nos lía por el camino y en vez de las 2 horas tardamos 4 en llegar. Así, en en vez de aprovechar el día en la playa llegamos casi al anochecer a nuestro destino. A pesar de los pesares mereció la pena, pues visitamos una calita cuyo nombre no recuerdo, además de San Pedro de Macorís (pueblo natal del grandísimo Juan Luis Guerra), y al llegar a Bayahibe disfrutamos de un relajante baño en la playa bajo las estrellas.

Desde Bayahibe se puede contratar una yola, o pequeña barquita a motor, que te lleva hasta la isla Saona. Otra opción es una excursión organizada en catamarán: básicamente te llevan a la isla, te dan de comer y te emborrachan con ron hasta que caes redondo. Entre el sol y el alcohol te traen “cantando baixiño” de vuelta para casa. Como este plan no nos seducía demasiado optamos por montárnoslo por nuestra cuenta, con nuestro propio ron, nuestra yola y nuestra neverita. Pablo, con la emoción, no paraba de gritar desde la yola a todo el que pasaba: “Turistaaaaaa!!!”.


El “yolero” nos acercó hasta la zona de la casa del doctor, una preciosa playa de aguas cristalinas y pececitos de colores. Ahí me estené como gran submarinista…Bueno, en realidad sólo me dediqué a hacer snorkel como a 10 metros de la orilla, pero de ilusión también se vive. Pues nadando como pez en el agua como dos horas me gané una quemadura en la espalda y unas ganas terribles de volver a snorklear…

Aquí os pongo la foto de Vashti, la novia de Javito, que no tiene nada que envidiarle a la Naomi Campbell.

Esta bien podría ser mi Oficina Comercial…

Las fotos son por cortesía de Javito, guía espiritual de los becarios y gran fotógrafo. Iván, si lees esto, creí que no podría conocer a alguien que sacara más fotos por minuto que tú. Tienes un duro competidor por estos lares.
